Es Él quien puede sanar la vida de mi abuela.
Es Él, el Mesías, quien puede sanar vínculos que quedaron a medias.
Es Él quien puede hacer que mi voz deje de estar mortecina.
He vuelto a sus multiples moradas, así como vuelvo a la Tierra
Vuelvo y me escapo de mis delirios peligrosos.
Mientras Él vuelve,
amaré a muchos pájaros y sus místicos cantos
los amaré mucho, a cantidades exorbitantes.
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